Una reforma puede transformar completamente una vivienda o un local, pero también puede dejar huella en el pavimento. Polvo de obra, restos de cemento, pintura, pequeños arañazos o el movimiento de materiales pueden hacer que un suelo que antes estaba en buen estado termine pareciendo envejecido.
En estos casos, pulir el suelo después de una reforma puede ser la mejor forma de recuperar su aspecto sin necesidad de sustituirlo.
¿Qué daños puede provocar una obra?
Durante una reforma es habitual que el pavimento soporte mucho más desgaste de lo normal.
Entre los problemas más frecuentes encontramos:
- Arañazos producidos por herramientas o materiales.
- Restos de cemento, yeso, pintura o adhesivos.
- Pérdida de brillo.
- Manchas difíciles de eliminar.
- Diferencias de acabado entre unas zonas y otras.
Aunque el suelo haya estado protegido, pequeñas partículas de polvo o arena pueden actuar como abrasivos cuando se camina sobre ellas.
¿Siempre es necesario pulir?
No necesariamente.
Si el pavimento únicamente presenta suciedad superficial, una limpieza profesional puede ser suficiente. Sin embargo, cuando existen arañazos, manchas profundas, pérdida importante de brillo o pequeñas irregularidades, puede ser recomendable realizar un pulido.
El tratamiento dependerá también del material.
Los suelos de mármol y terrazo ofrecen grandes posibilidades de recuperación mediante pulido y abrillantado, mientras que otros pavimentos pueden necesitar tratamientos específicos.
¿Qué conseguimos con el pulido?
Un pulido profesional permite eliminar una fina capa superficial del pavimento para recuperar una superficie uniforme.
Después pueden realizarse trabajos de afinado, abrillantado o cristalizado para conseguir el acabado deseado.
El resultado puede cambiar completamente la imagen de una vivienda recién reformada y evitar que un suelo deteriorado reste valor al resto del proyecto.
El suelo, mejor al final de la reforma
Siempre que sea posible, los trabajos de recuperación y acabado del pavimento deberían realizarse cuando hayan terminado las principales tareas de obra.
De esta forma se evita que pintores, instaladores o montadores vuelvan a deteriorar una superficie recién tratada.
En Pulidos Jorba somos especialistas en pulido y abrillantado de suelos de mármol, terrazo y otros pavimentos en Barcelona y provincia.
Si has terminado una reforma y no sabes si tu suelo necesita una limpieza, un abrillantado o un pulido completo, podemos valorar su estado y recomendarte el tratamiento más adecuado.
